Lobed | Transfer sobre tela. Instalación lumínica en la Lili arte al paso| 18 de octubre 2002

Aquí experimentamos con otros procedimientos y elementos. Transfer, costuras, luz negra, instalación de objetos.
La temática es aún hoy, confusa. Lobed fue una experiencia que excedió lo puramente artístico. 
Habían cambiado algunas cosas. Rita andaba de mudanza y lo recurrente en las charlas era la idea de muda en tanto desprendimiento de toda la cubierta externa de un organismo. Nos parecía que esto lo decía todo. 
Festejábamos la transformación de lo cotidiano. 
Estableciendo relaciones formales entre lo sensual, lo decorativo y la fisonomía vegetal, diseñamos un espacio íntimo donde se exponía ropa interior femenina.

Habría que recurrir a otras versiones para clarificar la información sobre esta obra.
Queríamos que la inauguración fuera una fiesta, que la gente celebrara.
Recuerdo que hicimos puffs, piezas luminosas tipo lámparas, algún copetín y hasta un dulce de rosas, compartíamos la cocina experimental; ya habíamos probado ñoquis rosados, especial plato en cenas románticas, con inciertos resultados.
Había música, Gabriela Rojo nos deleitó con su swing luminoso. Bailamos e invitamos al público a llevarse un souvenir. Para ello debía introducir su mano en una manga transparente, donde encontraba en la suavidad del algodón del palo borracho, un prendedor lobed.